PISA 2025: estudiar en el extranjero no es solo aprender un idioma, es aprender dentro de algunos de los mejores sistemas educativos del mundo
Reino Unido, Canadá, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda vuelven a situarse claramente por delante de España en competencias fundamentales como ciencias, lectura y matemáticas
Cuando una familia decide que su hijo estudie un trimestre, un semestre o un curso escolar en el extranjero, normalmente piensa primero en el idioma.
Aprender inglés, ganar fluidez, desenvolverse de manera natural y regresar con una competencia lingüística muy superior es, por supuesto, una de las grandes ventajas de una experiencia internacional.
Pero los nuevos resultados del Informe PISA 2025 de la OCDE, publicados el 8 de septiembre de 2026, ponen sobre la mesa otra razón igual de importante:
Estudiar en el extranjero también significa tener la oportunidad de formarse temporalmente dentro de algunos de los sistemas educativos con mejores resultados académicos del mundo.
Y esto es especialmente relevante para los destinos en los que trabaja International Experience.
La edición PISA 2025 ha sido la mayor realizada hasta la fecha: participaron aproximadamente 760.000 alumnos de 15 años de 91 países y economías. En esta ocasión, las ciencias constituyeron el área principal, acompañadas de lectura, matemáticas y, por primera vez, una evaluación específica de resolución computacional de problemas.
¿Qué mide realmente PISA?
Esta cuestión es fundamental.
PISA no pretende comprobar simplemente si un alumno ha memorizado más temario ni si en un país se estudia una determinada materia un año antes o un año después.
La evaluación analiza hasta qué punto los alumnos de 15 años son capaces de utilizar sus conocimientos y competencias para resolver situaciones y problemas reales, interpretar información, razonar científicamente, comprender textos y aplicar las matemáticas.
Precisamente por eso, los resultados desmontan una idea que ocasionalmente escuchamos cuando un estudiante español comienza su experiencia internacional:
«Allí parece que estudian cosas que yo ya había visto» o «el sistema parece más fácil».
Diferente no significa necesariamente más fácil.
Un sistema educativo puede distribuir los contenidos de otra manera, dar mayor capacidad de elección al alumno o utilizar una metodología mucho más práctica y, al mismo tiempo, conseguir que sus estudiantes sean más capaces de aplicar los conocimientos, resolver problemas o interpretar información.
Y eso es justamente lo que PISA evalúa.
Los datos: España frente a nuestros principales destinos
Esta es probablemente la tabla que más interesa a International Experience:
Sistema educativo | Ciencias | Lectura | Matemáticas | Resolución computacional |
|---|---|---|---|---|
🇬🇧 Reino Unido | 511 | 494 | 488 | 523 |
🇨🇦 Canadá | 510 | 490 | 485 | 525 |
🇳🇿 Nueva Zelanda | 509 | 497 | 480 | 531 |
🇦🇺 Australia | 509 | 491 | 478 | 532 |
🇺🇸 Estados Unidos | 502 | 490 | 463 | 513 |
🇮🇪 Irlanda | 500 | 500 | 480 | 511 |
🇩🇪 Alemania | 486 | 465 | 464 | 498 |
Media OCDE | 482 | 461 | 463 | 500 |
🇪🇸 España | 477 | 451 | 457 | 499 |
Fuente: OECD, PISA 2025 Results, Volume I.
La lectura de estos datos es especialmente significativa: Reino Unido, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda y Australia superan a España en las tres competencias académicas tradicionales de PISA. Estados Unidos presenta una ventaja muy clara en ciencias y lectura y una diferencia mucho menor en matemáticas.
España retrocede mientras nuestros principales destinos mantienen una posición de fortaleza
España obtiene en PISA 2025:
- 477 puntos en ciencias
- 457 en matemáticas
- 451 en lectura
Y los resultados de matemáticas y lectura descienden respecto a PISA 2022 en 16 y 23 puntos respectivamente. En ciencias, la caída de 7 puntos no es estadísticamente significativa, pero el resultado se mantiene por debajo de la media OCDE. La propia OCDE señala que los resultados españoles se encuentran entre los más bajos registrados por España y por debajo de los obtenidos en 2015 en las tres áreas.
Hay que ponerlo además dentro de un contexto internacional complicado: la OCDE también está experimentando una caída general de rendimiento. PISA 2025 registra los resultados medios más bajos de la historia de PISA para la OCDE en ciencias, lectura y matemáticas, con una pérdida especialmente acusada en lectura y matemáticas.
Pero precisamente en ese contexto destacan algunos de nuestros destinos.
🇬🇧 Reino Unido: uno de los grandes triunfadores de PISA 2025
El resultado británico merece una atención especial.
El Reino Unido es uno de los únicos sistemas educativos del mundo que se sitúa entre los diez primeros en las tres grandes áreas de PISA: ciencias, matemáticas y lectura, junto a potencias educativas como Estonia, Japón, Corea, Singapur o Chinese Taipei.
Sus resultados son:
511 ciencias · 494 lectura · 488 matemáticas
Frente a España, supone una diferencia de:
+34 puntos en ciencias · +43 en lectura · +31 en matemáticas.
Y hay otro dato especialmente interesante: mientras la media de la OCDE retrocede, el Reino Unido mejoró 12 puntos en ciencias respecto a PISA 2022, mantuvo su resultado en lectura y prácticamente mantuvo matemáticas.
Para nuestros programas de Boarding Schools en Reino Unido, el argumento es evidente: la experiencia no consiste solamente en estudiar en inglés o vivir en un prestigioso colegio británico. El alumno entra en contacto con un sistema que muestra un rendimiento internacional extraordinariamente alto.
🇨🇦 Canadá: excelencia académica y capacidad para aplicar lo aprendido
Canadá sigue siendo uno de los sistemas occidentales de referencia.
Obtiene:
510 ciencias · 490 lectura · 485 matemáticas · 525 resolución computacional de problemas
Todos ellos claramente por encima de la media de la OCDE.
La comparación con España es muy gráfica:
- +33 puntos en ciencias
- +39 en lectura
- +28 en matemáticas
- +26 en resolución computacional
Además, el 84 % de los estudiantes canadienses alcanza al menos el nivel básico de competencia en ciencias, frente al 74 % de la OCDE, y Canadá también presenta porcentajes superiores a la OCDE de alumnos de alto rendimiento.
Esto conecta perfectamente con algo que conocemos por nuestra experiencia trabajando con los distritos escolares canadienses: un modelo educativo con una gran variedad de asignaturas, fuerte componente práctico, capacidad de elección, proyectos, ciencias, tecnología, artes y deporte.
El estudiante no tiene por qué cursar exactamente las mismas materias de la misma manera que en España.
Está aprendiendo de otra forma.
🇮🇪 Irlanda: sobresaliente especialmente en lectura
Irlanda obtiene uno de los datos más llamativos para nuestros estudiantes:
500 puntos en lectura, frente a 451 de España.
Son 49 puntos de diferencia.
También consigue:
500 ciencias · 480 matemáticas · 511 resolución computacional de problemas.
Irlanda está por encima de la media OCDE en las tres grandes competencias académicas, y el 82 % de sus alumnos alcanza al menos el nivel básico en ciencias, frente al 74 % de la OCDE.
Por eso un curso escolar en Irlanda no debería presentarse únicamente como una magnífica oportunidad para aprender inglés.
Es también una inmersión en un sistema educativo internacionalmente competitivo, especialmente fuerte en comprensión lectora, una competencia que resulta esencial para todas las áreas académicas posteriores.
🇺🇸 Estados Unidos: especialmente fuerte en ciencias, lectura y resolución de problemas
Estados Unidos presenta un perfil diferente, pero también muy interesante para nuestros programas:
502 ciencias · 490 lectura · 463 matemáticas · 513 resolución computacional.
En ciencias está 25 puntos por encima de España y en lectura la diferencia alcanza 39 puntos.
Además, el 12,9 % de los estudiantes estadounidenses alcanza los niveles superiores 5 o 6 en ciencias, frente al 7,2 % de media OCDE.
En un país tan grande como Estados Unidos existen diferencias importantes entre estados, distritos y centros escolares, por lo que la elección del programa y del colegio adquiere todavía más importancia. Pero PISA vuelve a mostrar fortalezas claras en competencias fundamentales.
Australia y Nueva Zelanda: también entre los sistemas occidentales de mayor rendimiento
Aunque actualmente no tengan el mismo peso que Canadá, Irlanda, Estados Unidos o Reino Unido en nuestra oferta, los resultados de Australia y Nueva Zelanda ayudan a entender una tendencia muy clara entre los sistemas educativos anglosajones.
Australia obtiene 509 puntos en ciencias, 491 en lectura y 478 en matemáticas.
Nueva Zelanda alcanza 509 en ciencias, 497 en lectura y 480 en matemáticas.
Ambos están por encima de España en todas ellas y destacan todavía más en la nueva prueba de resolución computacional de problemas: 532 Australia y 531 Nueva Zelanda, frente a los 499 de España.
Una diferencia todavía más importante: alumnos de alto rendimiento
No debemos fijarnos únicamente en las medias.
PISA también analiza qué porcentaje de estudiantes alcanza los niveles más altos de rendimiento en al menos una de las tres principales competencias.
Y aquí aparece otro dato muy relevante:
España: 7,0 %
frente a:
Reino Unido: 18,2 %
Canadá: 17,4 %
Estados Unidos: 17,8 %
Australia: 18,2 %
Nueva Zelanda: 20,8 %
Irlanda: 12,7 %
Canadá: 17,4 %
Estados Unidos: 17,8 %
Australia: 18,2 %
Nueva Zelanda: 20,8 %
Irlanda: 12,7 %
En otras palabras, en varios de nuestros destinos la proporción de alumnos que alcanza niveles académicos elevados es más del doble que en España.
Este dato puede ser incluso más interesante que un simple ranking.
«Pero allí lo que estudian parece más fácil»
Es una de las ideas que más deberíamos ayudar a desmontar.
Un estudiante español puede llegar a Canadá, Irlanda, Estados Unidos o Reino Unido y encontrarse con que alguna materia está organizada de manera distinta, que determinados contenidos ya los conoce o que puede escoger asignaturas mucho más prácticas.
Eso no demuestra que el sistema tenga un nivel inferior.
PISA precisamente evalúa lo que un alumno sabe hacer con aquello que ha aprendido.
Interpretar una información.
Relacionar varias fuentes.
Analizar evidencias.
Resolver problemas.
Aplicar matemáticas.
Formular una explicación científica.
Tomar decisiones a partir de datos.
Y, en 2025, también aprender y resolver problemas utilizando herramientas digitales.
De hecho, la OCDE advierte de que está descendiendo precisamente una de las capacidades más necesarias en la era de la inteligencia artificial: evaluar información, conectar diferentes fuentes y pensar críticamente sobre aquello que leemos.
Por eso el mensaje debería ser:
No es más fácil. Es diferente. Y los resultados internacionales demuestran que esos modelos educativos pueden ser extraordinariamente eficaces.
Mucho más que aprender inglés
Un curso escolar internacional aporta evidentemente inmersión lingüística.
Pero reducir su valor a eso sería quedarse muy corto.
Un estudiante que pasa un curso en Canadá, Irlanda, Reino Unido o Estados Unidos aprende también a trabajar dentro de otro modelo educativo, con metodologías, asignaturas, profesores, expectativas y formas de resolver problemas distintas.
Debe adaptarse.
Debe organizarse.
Debe comunicarse.
Debe tomar decisiones.
Debe relacionarse con estudiantes de otras culturas.
Y debe aprender contenidos académicos utilizando diariamente otro idioma.
PISA no mide directamente los beneficios individuales de realizar un año escolar en el extranjero y, por tanto, no podemos afirmar que estudiar fuera vaya automáticamente a aumentar la puntuación académica de un alumno.
Pero sí permite realizar una afirmación muy sólida:
International Experience ofrece a sus estudiantes la oportunidad de estudiar temporalmente dentro de sistemas educativos que, de media, obtienen resultados significativamente superiores a España en algunas de las competencias académicas más importantes para su futuro.
Una experiencia internacional también es una inversión educativa
Elegir estudiar en otro país no debería plantearse únicamente como:
«Quiero que mi hijo aprenda inglés».
La pregunta puede ser mucho más ambiciosa:
¿En qué entorno quiero que aprenda durante uno de los años más importantes de su formación?
El último informe PISA aporta una respuesta muy interesante.
Reino Unido, Canadá e Irlanda —tres de los grandes destinos de International Experience— se encuentran claramente por encima de España en ciencias, matemáticas y lectura.
Estados Unidos destaca especialmente en ciencias y comprensión lectora.
Y los grandes sistemas educativos anglosajones vuelven a aparecer entre los referentes internacionales.
Por eso, cuando un estudiante regresa después de un curso escolar en el extranjero, el objetivo no es que vuelva únicamente hablando mejor inglés.
Queremos que vuelva más autónomo, más adaptable, más preparado académicamente y con una visión mucho más amplia del mundo y de su propia educación.
Porque una experiencia internacional bien elegida no interrumpe su educación.
La amplía.


